El Mercedes-Benz 300 S Coupé de 1954 es uno de los automóviles de lujo y gran turismo más exclusivos de la posguerra. Construido totalmente a mano en la planta de Sindelfingen, combinaba ingeniería de alto rendimiento con un nivel de opulencia inigualable , compitiendo directamente con los mejores vehículos europeos de su época